Mientras que el resto de gráficas de AMD y NVIDIA están experimentado bajadas de precio, la GeForce RTX 5090 sigue viendo como su precio se catapulta. Fuentes de la cadena de suministro nos han dado a conocer que fabricantes como GIGABYTE y Zotac han aplicado una nueva subida de precio a las GPU. Hablamos de una subida de precio que ya se ha aplicado a todas las GPU que se envíen de 500 dólares al precio de coste que actualmente tenían. Es decir, que las RTX 5090 de GIGABYTE y Zotac que comiencen a llegar ahora a las tiendas lo harán con un sobreprecio en torno a los 425 euros.
Esta subida de precio hace que los modelos más avanzados de la industria ya comiencen a acercarse e incluso superar la barrera de los 6.000 euros. Un claro ejemplo de ello es la recién lanzada GIGABYTE AORUS RTX 5090 INFINITY. Hablamos de la GPU tope de gama de la compañía. Esta GPU llegará al mercado con un sobreprecio adicional respecto al resto de modelos al ser la GPU más ambiciosa de la compañía. Esto implica componentes de mayor calidad junto al sistema de refrigeración más ambicioso de la compañía en una GPU. Si bien no se ha dado a conocer su precio, como referencia, una RTX 5090 AORUS MASTER ya ronda los 5.000 euros. Por lo que el RTX 5090 INFINITY llegará a un precio más alto, y ahora se le suma este sobrecoste adicional de 425 euros. Lo que hará que incluso supere la barrera de los 6.000 euros.
La RTX 5090 no solo aumenta más de precio por sus 32 GB de VRAM: se busca sacar beneficios extra de quien la quiera para IA
La GeForce RTX 5090 se ha convertido en la gran anomalía del mercado de tarjetas gráficas. Mientras buena parte de las GPU actuales empiezan experimentar una caída de precio, la RTX 5090 sigue moviéndose en una liga aparte. La clave está en que la RTX 5090 concentra todos los factores que hoy encarecen una GPU: un chip enorme, mucha memoria, baja disponibilidad, demanda profesional y compradores menos sensibles al precio. Oficialmente, NVIDIA «la vende» (listada sin stock) a un precio recomendado de 2.099 euros, pero a la hora de la verdad, esta GPU está más enfocada a ser una herramienta de trabajo que a una simple gráfica gaming: 32 GB de GDDR7, bus de 512 bits, 21.760 núcleos CUDA, arquitectura Blackwell y una enorme capacidad de IA de 3.352 AI TOPS. Y esto cambia completamente la lógica del mercado.
Esto cambia completamente la lógica de mercado. Una RTX 5060, RTX 5070 o incluso una RTX 5080 compiten principalmente por el jugador tradicional. Si se pasan mucho de precio, el comprador puede esperar, bajar de gama, mirar AMD o directamente no comprar. Esto es lo que está ocurriendo y por eso están bajando de precio. En cambio, la RTX 5090 genera mucha atracción más allá del gaming. Hablamos de renderizado, IA local, creación 3D, vídeo, simulación, estaciones de trabajo y pequeños estudios o universidades. Para ese perfil, pagar 3.800 o 4.300 euros que es el precio más bajo que con suerte puedes encontrar antes de esta nueva subida. Puede doler, pero sigue siendo una buena compra si permite trabajar más rápido o evitar recurrir a una GPU profesional mucho más cara.
A eso se suma la crisis de memoria. La RTX 5090 utiliza mucha GDDR7 y, además, en una configuración especialmente pesada: 32 GB sobre bus de 512 bits. El problema es que el mercado de memoria está bajo una presión brutal por la IA. Así que, cualquier pequeña subida de precio de la memoria, en esta GPU se siente mucho más por sus 32 GB. En esencia, desde hace mucho tiempo la RTX 5090 dejó de ser una GPU para gamers. Es por ello que sigue subiendo de precio mientras que el resto de la familia cae.
