Noruega: primer país en prácticamente prohibir el uso de la IA en educación primaria

Noruega ha decidido dar un giro contundente en su política educativa: a partir del próximo curso escolar, que comenzará a finales de agosto de 2026, los alumnos de primaria no podrán usar herramientas de inteligencia artificial generativa en sus tareas escolares salvo casos excepcionales. La medida afectará principalmente a los estudiantes de 1.º a 7.º curso. Es decir, niños de entre 6 y 13 años. El Gobierno noruego justifica esta decisión por el riesgo de que los alumnos más jóvenes se salten pasos esenciales del aprendizaje al apoyarse demasiado pronto en sistemas capaces de generar respuestas, textos o explicaciones de forma automática.

La nueva recomendación nacional no supone una prohibición absoluta de la IA en todo el sistema educativo, sino una separación muy clara por edades. En primaria, los alumnos deberán estar “protegidos” de usar IA por sí mismos en el trabajo escolar. En secundaria inferior (de 13 a 16 años), la IA podrá introducirse de forma gradual y prudente, pero solo si los profesores tienen antes la competencia suficiente para guiar su uso. Y en secundaria superior (de 16 a 19 años), el enfoque cambia. Los estudiantes deberán aprender a usar estas herramientas de IA de forma adecuada para prepararse de cara a estudios superiores y al mercado laboral.

Los estudiantes noruegos más jóvenes son los que tendrán más trabas para usar la IA

El primer ministro noruego defendió que la prioridad de la escuela debe seguir siendo que los niños aprendan a leer, escribir y calcular, antes de delegar parte de ese proceso en herramientas automatizadas. La ministra de Educación fue incluso más directa al señalar que los alumnos más jóvenes todavía no tienen la base académica, la reflexión crítica ni la autorregulación necesarias para usar bien la IA generativa. El Gobierno también insiste en que no quiere repetir el error que, a su juicio, se cometió con la introducción poco crítica de dispositivos digitales en edades tempranas.

La decisión llega en un contexto de preocupación por la caída del rendimiento educativo en Noruega. El Ejecutivo cita varios informes internacionales, como PISA y PIRLS, que reflejan un deterioro de las habilidades básicas de los alumnos noruegos. Según el propio Gobierno, uno de cada cuatro estudiantes noruegos lee por debajo del umbral mínimo de la OCDE para continuar su formación y acceder posteriormente al empleo. La OCDE ya había señalado en PISA 2022 que los resultados medios de Noruega habían caído respecto a 2018 en matemáticas, lectura y ciencias, con el peor resultado histórico del país en matemáticas dentro de esta evaluación.

Lo llamativo es que esta restricción llega cuando la IA ya se estaba extendiendo rápidamente por las aulas noruegas. Un informe del Directorio Noruego de Educación y Formación, publicado en enero de 2026, reveló que el 65% de las escuelas de primaria ya usaban herramientas de IA en la enseñanza. En secundaria inferior y secundaria superior, el porcentaje alcanzaba el 90%.

Noruega también quiere que el libro físico vuelva a tener un mayor protagonismo

La estrategia no se limita a la IA. Aquí ya ponemos en duda otro movimiento educativo en Noruega, y es que quieren reducir el peso de las pantallas en la educación y recuperar el uso de libros físicos. El Gobierno ha anunciado que pretende consagrar por ley el derecho de los alumnos de educación básica a contar con libros impresos, de modo que el acceso a materiales físicos no dependa de la economía municipal o de decisiones locales. Según el Ministerio de Educación, desde 2021 ya se han destinado más de 45 millones de euros en libros de texto físicos, pero considera que la medida no ha sido suficiente.

Al lado contrario tenemos a China y Japón , quienes están acelerando la alfabetización en IA. Para ello recurren a una solución híbrida: libros y papel para lectura profunda y habilidades básicas. Pantallas para simulaciones, ejercicios interactivos, accesibilidad y recursos multimedia. E IA para tutoría personalizada, feedback y apoyo docente, pero recalcando un diseño pedagógico y supervisión.

A ello se le suman estudios que dicen que los tutores inteligentes mejoran el aprendizaje frente a métodos tradicionales. Un metaanálisis sobre sistemas de tutoría inteligente revisó 50 evaluaciones controladas y concluyó que estos sistemas elevaron los resultados de los alumnos en torno a 0,66 desviaciones estándar. Esto es equivalente a pasar aproximadamente del percentil 50 al 75 frente a enseñanza convencional. Es decir, cuando la tecnología adapta ejercicios, ritmo y feedback al alumno, sí se puede mejorar mucho el aprendizaje.

Noruega: primer país en prácticamente prohibir el uso de la IA en educación primaria