Intel no solo está preparando sus nuevos procesadores Raptor Lake Next también para equipos de sobremesa, sino también para portátiles. Según la filtración compartida por Jaykihn0, esta familia llegaría al mercado móvil exclusivamente en formato HX. Es decir, orientada a portátiles gaming, estaciones de trabajo móviles y equipos de alto rendimiento donde el consumo no es tan restrictivo como en las gamas H, U o V.
La configuración más potente filtrada sería un Intel Core Ultra 9 con 8 P-Cores y 16 E-Cores, lo que nos da un total de 24 núcleos. En la práctica, esto no supone una ruptura arquitectónica, sino la reutilización de una fórmula ya conocida en la gama alta de Intel. De hecho, el reparto de núcleos de Raptor Lake Refresh es el mismo que Intel ya ha utilizado en sus Raptor Lake HX de gama alta, y también coincide con configuraciones vistas en la actual generación Core Ultra 200HX, como los Core Ultra 9 285HX y 275HX. Procesadores que ofrecen 8 núcleos de rendimiento y 16 núcleos eficientes.
Esto es lo que conocemos de las nuevas CPU Intel Raptor Lake Next para portátiles
Por debajo de ese nuevo Intel Core Ultra 9 tope de gama, la gama móvil Raptor Lake Next incluiría dos modelos Core 7. El primero contaría con una configuración de 8 P-Cores + 12 E-Cores, mientras que el segundo bajaría a 6 P-Cores + 8 E-Cores. Este último punto es llamativo porque esa configuración se había asociado tradicionalmente a procesadores Core i5/Core 5 HX, por lo que Intel podría estar reposicionando algunos chips dentro de una nomenclatura superior para esta nueva serie. Un movimiento cuanto menos cuestionable.
La filtración también menciona que estos procesadores no tendrían soporte vPro ni SIPP, lo que refuerza la idea de que Raptor Lake Next HX no estaría pensado para la plataforma corporativa de Intel, sino para portátiles de consumo, gaming y equipos de alto rendimiento vendidos por ensambladores. Es decir, portátiles donde el atractivo principal sea el número de núcleos, las frecuencias y el precio final, más que las funciones empresariales de gestión, seguridad y estabilidad de ciclo de vida.
La lectura más importante es que Raptor Lake Next apunta a ser un refrito de Raptor Lake Refresh, no una generación realmente nueva. En sobremesa ya se había filtrado que Intel preparaba modelos Core 200 basados en Raptor Lake para LGA-1700, con compatibilidad con plataformas DDR4 y DDR5 existentes, y con producción prevista para finales de enero de 2027. En escritorio se hablaba de modelos de hasta 20 núcleos, incluyendo un Core 7 de 8P+12E a 65W, un modelo de 16 núcleos 8P+8E a 125W, otro de 10 núcleos 6P+4E y un Core 3 de 4P+0E.
Intel buscará así que sus socios puedan seguir creando portátiles más «económicos» ligados a la memoria DDR4
Este movimiento con una estrategia bastante clara por parte de Intel: mantener viva la plataforma Raptor Lake en segmentos donde todavía puede competir por coste, disponibilidad y rendimiento bruto. Las generaciones más modernas cubren otros rangos donde el presupuesto no es un problema.
En portátiles, la existencia de una gama HX tiene bastante sentido comercial. Los chips HX suelen estar destinados a equipos voluminosos, con sistemas de refrigeración avanzados y gráficas dedicadas, donde la eficiencia de la iGPU o la NPU integrada importa menos que el rendimiento sostenido de CPU y la capacidad de alimentar GPUs de alto consumo. Además, en este tipo de equipos el usuario suele valorar más una CPU con muchos núcleos y una marca reconocible como Core 7 o Core 9 que una arquitectura completamente nueva.
La parte menos positiva es evidente: no parece una generación diseñada para sorprender. Si se confirma que Raptor Lake Next es básicamente otra vuelta de tuerca a Raptor Lake Refresh, Intel estaría estirando una arquitectura veterana para cubrir huecos de mercado en 2027. Puede ser una solución razonable para portátiles gaming más económicos o para fabricantes que quieran ofrecer muchos núcleos sin recurrir a plataformas más caras, pero también deja la sensación de que Intel necesita tiempo hasta que sus próximas generaciones estén plenamente desplegadas. Y más cuando la memoria RAM DDR5 tiene precios poco asumibles y los SSD siguen aumentando de precio.
