Windows 11 lleva años “engañándonos” al apagar el PC: Reiniciar puede «cerrar» más completamente el sistema

Parece una de esas cosas que no tienen ningún sentido hasta que Microsoft explica qué está haciendo Windows por detrás. Si tenemos un problema con el PC, lo lógico sería pensar que apagarlo completamente y volverlo a encender supone empezar desde cero. Pues resulta que Windows 11 puede hacer justamente lo contrario: Reiniciar el PC ofrece un arranque más limpio que pulsar Apagar.

El responsable es Inicio rápido (Fast Startup), una función activada de forma predeterminada en Windows y heredada desde los tiempos de Windows 8. Microsoft la diseñó para reducir los tiempos de arranque, especialmente cuando los discos duros mecánicos todavía eran habituales, pero para conseguirlo tuvo que hacer algo bastante curioso con el proceso de apagado.

Microsoft confirma que “apagar” el PC en Windows 11 no hace la función como tal, es una especie de maxi-hibernación

Lo que han confirmado los de Nadella es que cuando pulsamos Apagar, Windows cierra las aplicaciones y nuestra sesión de usuario, pero si Inicio rápido está activo no cierra completamente la sesión del kernel. En su lugar, guarda el kernel y los drivers cargados dentro del archivo hiberfil.sys, apaga el equipo y recupera posteriormente ese estado cuando volvemos a encenderlo.

Microsoft lo explica de forma bastante directa: durante Inicio rápido, “la sesión del kernel no se cierra, sino que se hiberna”.

Aquí llega la parte que rompe completamente con lo que muchos usuarios han dado por hecho durante años. Inicio rápido no afecta a la opción Reiniciar, por lo que Windows realiza un ciclo de arranque completo.

Eso significa cerrar la sesión del kernel, volver a inicializarlo y cargar nuevamente los drivers en lugar de recuperar la instantánea almacenada en hiberfil.sys. Esto que ahora sabemos no es en parte desconocido, solo que el funcionamiento concreto no estaba tan sumamente claro, porque la parte del Inicio Rápido, que fue una revolución en Windows 8.1 en su momento, sí que era conocida, y ahora ha evolucionado.

Ante un problema, siempre mejor reiniciar que apagar para intentar solucionarlo o ver cambios

Y esto también explica algo que seguramente más de uno habrá experimentado: apagar y encender un PC puede no solucionar un problema, mientras que simplemente pulsar Reiniciar sí lo hace. Si un driver o algún elemento relacionado con la sesión del kernel estaba causando el fallo, Inicio rápido puede hacer que parte de ese estado termine regresando en el siguiente encendido.

Microsoft mantiene Inicio rápido habilitado porque reduce los tiempos de arranque y, de hecho, no recomienda desactivarlo de forma general. Pero existe una forma de realizar un apagado completamente limpio cuando sea necesario, en concreto, ejecutando lo siguiente desde CMD:

shutdown /s /t 0

Así que no, Apagar Windows 11 y Reiniciar Windows 11 no hacen realmente lo mismo. Paradójicamente, cuando queremos limpiar el estado del sistema, solucionar un driver rebelde o asegurarnos de que Windows empieza de cero, Reiniciar puede ser bastante más efectivo que apagar el PC y volverlo a encender.

La base técnica está documentada directamente por Microsoft y como decíamos, explica que Fast Startup guarda kernel y drivers en hiberfil.sys, mientras que Reiniciar mantiene el ciclo completo de arranque. Lo que es curioso es que ahora expliquen esto, en un momento donde Windows 11 parece estar remontando en cuanto a confianza por parte de los usuarios. Quizás, este sea el motivo real para hacerlo público, para que en ciertos casos, como las actualizaciones, siempre reiniciemos si el SO no lo pide como algo obligatorio.

Windows 11 lleva años “engañándonos” al apagar el PC: Reiniciar puede «cerrar» más completamente el sistema