Telegram desafía a la «república bananera» europea: no escanearemos tus mensajes privados

Pavel Durov, fundador y director ejecutivo de Telegram, se pronunció públicamente ante el avance de Chat Control en el Parlamento Europeo. El empresario acusó a la Unión Europea de recurrir a «trucos propios de repúblicas bananeras» para sacar adelante leyes de vigilancia y ha asegurado que Telegram no escaneará las conversaciones privadas de sus usuarios. Todo ello independientemente de las decisiones adoptadas por las instituciones comunitarias.

La respuesta llegó después de que un usuario preguntara directamente a Durov si Telegram continuaba siendo seguro. El fundador de la plataforma contestó afirmativamente y prometió que la compañía no inspeccionará los mensajes privados. Y es que hay que recordar que Chat Control afectará a todas las plataformas. Desde WhatsApp, pese a que tenga un sistema de cifrado de extremo a extremo. Hasta otras plataformas mucho más centradas en la privacidad del usuario como Telegram o Signal.

Breve resumen sobre Chat Control y cómo se avanza en su implementación pese a una mayoría en contra

La implementación de Chat Control 1.0 había expirado el 3 de abril de 2026 después de que el Parlamento rechazara en marzo su prolongación. Posteriormente, el expediente fue reabierto mediante una segunda lectura y un procedimiento urgente, evitando parte del recorrido habitual por las comisiones parlamentarias y trasladando la votación a los últimos días antes del receso de verano.

Esta semana, 314 eurodiputados apoyaron rechazar la posición del Consejo, frente a 276 que votaron en contra del rechazo y 17 que se abstuvieron. Es decir, hubo más representantes contrarios a la regulación que favorables, pero no se alcanzó la mayoría absoluta exigida sobre el conjunto de miembros de la Eurocámara. Por ese motivo, y pese a que hubieran más votos en contra, la propuesta pudo continuar su tramitación pese a carecer de una mayoría simple favorable. Es por ello que ahor varias organizaciones de derechos digitales, o el propio dueño de Telegram consideren una manipulación del procedimiento democrático.

Chat Control 1.0 permite que proveedores de correo electrónico, redes sociales y servicios de comunicación interpersonal analicen voluntariamente mensajes, imágenes y archivos para localizar contenidos con la excusa de buscar cualquier indicio de abuso infantil. No obliga a todas las empresas a hacerlo ni autoriza a la policía a registrar indiscriminadamente las comunicaciones sin control judicial. Ahora bien, sí elimina determinadas protecciones de la normativa ePrivacy para que compañías privadas puedan realizar ese análisis sin que exista una sospecha individual previa contra el usuario.

El Parlamento introdujo además una excepción para las comunicaciones protegidas mediante cifrado de extremo a extremo. Tal y como adelantábamos, dejaba fuera servicios como WhatsApp, Signal y los chats específicamente cifrados de otras plataformas. El texto modificado todavía debe ser aceptado por el Consejo de la Unión Europea, que dispone de un plazo de hasta tres meses para pronunciarse. En caso de quedar confirmado, este régimen temporal se mantendrá hasta el 3 de abril de 2028 o hasta que entre en vigor la futura regulación permanente, denominada habitualmente Chat Control 2.0. Entre los cambios, con Chat Control 2.0 se podría forzar a que Telegram permitiera el escaneo de los mensajes y, de no hacerlo, prohibir el uso de la aplicación.

La promesa de Durov no significa que todos los chats de Telegram estén cifrados de extremo a extremo

La posición de Pavel Durov convierte a Telegram en una de las plataformas que públicamente rechazan utilizar esta excepción para inspeccionar las conversaciones privadas. Su declaración representa, por tanto, un compromiso empresarial. Si bien la legislación pueda ofrecer una base jurídica para realizar determinadas operaciones de detección, Telegram asegura que no aprovechará esa posibilidad para analizar los mensajes de sus usuarios.

Los chats privados convencionales de Telegram, y los grupos son «chats en la nube». Dicho de otra forma: utilizan cifrado entre el cliente y los servidores de Telegram. Ahora bien, los mensajes quedan almacenados en la infraestructura de la compañía para sincronizarlos entre dispositivos. Únicamente los llamados Chats Secretos utilizan cifrado de extremo a extremo. Estos se almacenan como conversaciones legibles en la nube y solo pueden abrirse desde los dispositivos que participan en ellos.

Esto significa que la promesa de Durov no equivale a una imposibilidad criptográfica de acceder al contenido en los chats ordinarios. Si bien el dueño de Telegram afirma que no los escaneará, técnicamente sigue controlando la infraestructura donde se almacenan. En un Chat Secreto, por el contrario, ni Telegram ni una autoridad externa pueden descifrar los mensajes sin acceder físicamente a alguno de los dispositivos. Para conversaciones realmente sensibles, esta última modalidad ofrece una garantía técnica superior. Pese a ello, Telegram deja claro su postura frente a todo lo que implica la llegada de Chat Control.

Telegram desafía a la «república bananera» europea: no escanearemos tus mensajes privados