- La subida y escasez de RAM ya condiciona cómo se venden los PC
- Algunos fabricantes cambian precios, otros retiran módulos y otros venden equipos sin memoria
Hay momentos en los que un componente aparentemente secundario revela que el mercado ya no funciona como antes. La RAM está empezando a cumplir ese papel. Su precio y su disponibilidad han dejado de ser un detalle asumido para convertirse en un factor que altera decisiones comerciales básicas, desde cómo se fija el precio final de un PC hasta qué incluye, o no, una configuración estándar.
Cuando eso ocurre, no hablamos solo de encarecimiento, sino de un cambio silencioso en las reglas del juego.
Novedades. La señal más clara de este giro ha llegado desde Paradox Customs, un integrador fundado en 2019 en Deer Park (Nueva York) que ha optado por algo poco habitual: permitir que el cliente configure un ordenador sin memoria RAM. La empresa lo explica en su cuenta en X, debido a la escasez continuada y a la escalada de precios, ofrece la opción de seleccionar “no RAM” en el proceso de compra.
Lo plantea, además, para quien ya tenga módulos o pueda conseguirlos por su cuenta, una forma directa de sortear un mercado que ya no garantiza suministro estable a precios previsibles.
