Llevamos más de un año y medio hablando ampliamente sobre un tema que nos afecta a todos como es el empleo con la llegada de la Inteligencia Artificial. Ahora podemos acotar un poco más cómo nos va a impactar en nuestro país, puesto que hay una cifra bastante seria encima de la mesa en España: hasta 2,3 millones de empleos podrían desaparecer en los próximos 10 años debido a la IA.
El dato sale del informe de Funcas sobre el impacto de la IA en el mercado laboral español entre 2025 y 2035, y deja claro que esto ya no va solo de futuribles, sino de cómo se va a mover el empleo a medida que las empresas metan IA en más procesos y pasemos a ser la parte prescindible, en gran medida, de la fuerza laboral.
La IA borrará de España sobre los 2,3 millones de empleos
Funcas calcula una destrucción bruta de oscila entre 1,7 y 2,3 millones de empleos en España. En el escenario central, la cifra se queda cerca de los 2 millones de puestos como número redondo promedio. Luego hay 2 extremos que lógicamente son dos escenarios totalmente opuestos: uno más suave, con unos 700.000 empleos destruidos, y otro bastante más duro, por encima de los 3,5 millones.
Lo llamativo es que el golpe no va solo contra trabajos mecánicos o tareas muy repetitivas. La IA generativa apunta de lleno a muchos puestos de oficina, es decir, hablamos de tareas administrativas, perfiles técnicos, profesionales cualificados, redacción, revisión de textos, análisis de datos, gestión de información, atención al cliente o procesos internos que hasta ahora dependían de una persona delante de una pantalla.
Todos ellos, entre los que lógicamente me incluyo, iremos a la calle para buscarnos la vida como caza recompensas, o algo menos interesante, quién sabe, la vida da muchas vueltas. Sea como fuere, no está todo perdido si intentamos poner de nuestra parte y mejorar, porque hay una segunda lectura a continuación.
Dos escenarios que dictaminarán nuestro futuro
Funcas separa 2 conceptos importantes: estar expuesto a la IA y poder ser automatizado por la IA. España tiene un 27,4% del empleo expuesto a la IA generativa, algo por encima del 26% de media de la OCDE. Sin embargo, el riesgo real de automatización se queda en el 5,9%, bastante por debajo del 12% de la OCDE. Dicho de forma simple: mucha gente va a convivir con la IA en su trabajo, pero eso no significa que todos esos puestos vayan a desaparecer. No es una mala noticia después de todo.
También hay una parte menos catastrofista. La IA no solo se carga tareas, también crea otras nuevas, no destruye, transforma. El informe estima que podrían aparecer alrededor de 1,61 millones de nuevos empleos vinculados a esta tecnología. Con esa compensación, la pérdida neta en el escenario central sería de unos 400.000 puestos en 10 años, que sigue siendo bastante, casi medio millón de personas que no volverán a trabajar jamás.
Las empresas cada vez usan más la IA
Las empresas españolas, además, ya están entrando en esta rueda. El uso de IA en compañías de 10 o más empleados pasó del 12,4% en 2023 al 21,1% en el 1T de 2025. Ya no hablamos de probar ChatGPT un rato por curiosidad, sino de meter IA en procesos reales, automatización, procesos, delegación de sistemas, supervisión y mucho más.
La próxima década va a separar mucho mejor qué trabajos se sustituyen, cuáles cambian por completo y cuáles nacen gracias a la IA. Y ahí la diferencia puede estar en algo muy básico: saber usarla o quedarse mirando cómo otros la usan por nosotros, pero sea como fuere, lo que parece más que claro es que como pasó con Internet, en España la IA hará lo propio con los empleos, así que o evolucionamos con ella, o iremos a la cola del paro.
