Este tipo de sistemas operativos son perfectos para darle una segunda vida a un PC antiguo, o incluso trabajar en otro PC sin dejar rastro. Además, facilita un entorno limpio a la hora de estudiar, escribir o incluso hacer videollamadas. Por ello, hemos seleccionado tres opciones de lo más sencillas, pensadas especialmente para todo tipo de público. El objetivo es que cualquier usuario pueda aprovechar las bondades de este tipo de entornos.
Por ejemplo, ChromeOS Flex apuesta por una simplicidad que se centra en un escritorio dominado por el navegador con actualizaciones automáticas y fluidez a la hora de llevar a cabo tareas ofimáticas o videollamadas. También encontramos a Linux Mint y Zorin OS Lite (ambos en su modo «Live») que ofrece un entorno más tipo Windows con apps listas para utilizar, como el navegador o suites ofimáticas para equipos modestos.
ChromeOS Flex
Este sistema operativo, pensado para todos aquellos que basan su actividad en utilizar el navegador, arranca rápido, es estable y reduce el mantenimiento. Su escritorio es minimalista, las actualizaciones funcionan en segundo plano y la sesión se sincroniza con la cuenta de Google una vez la hayamos enlazado.
Linux Mint (en modo «Live»)
El «modo Live» es una manera de utilizar un sistema operativo arrancándolo directamente desde un medio externo, como USB o DVD en la memoria RAM, sin cargar nada en el disco interno ni modificar datos de un PC. Por lo tanto, Linux Mint en modo «Live» muestra un escritorio con un menú del tipo Windows y accesos directos bien ordenados. Posee apps preinstaladas como LibreOffice, reproductor multimedia y utilidades del sistema. Pero podemos utilizarlo para escribir, preparar presentaciones y navegar de manera fluida, incluso en PC con varios años. Posee control de volumen, red, impresoras y almacenamiento. Al apagarse, la sesión «live» vuelve a dejar el PC completamente limpio, sin residuo alguno.
Zorin OS Lite «Live»
Zorin OS Lite está diseñado para que no haya curva de aprendizaje alguna. Imita a la perfección la disposición de Windows con menús claros y consumiendo muy pocos recursos. Es el sistema perfecto para devolver la vida a PCs con poca RAM o procesadores más antiguos. En su modo Live, tenemos la opción de navegar, usar una suite ofimática compatible y reproducir contenido sin necesidad de acudir al almacenamiento interno. Todo ello con respuestas ágiles y sin ruido visual. Su principal ventaja es la combinación de ligereza junto a su cuidada estética. No parece un «plan B», sino un escritorio funcional con iconos y fuentes cuidadas. Un sistema perfecto para estudios o trabajo, que ofrece lo necesario sin abrumar con ajustes en mayor profundidad.
Con cual nos quedamos?
Las tres son opciones excelentes para dar una segunda vida a cualquier ordenador antiguo. Y lo mejor de todo: no nos obligan a formatear ni instalar nada. A cambio, eso sí, cada vez que lo apagamos se pierde todo lo que hemos guardado.
Dicho esto, de las tres opciones que os damos, la mejor alternativa varía según nuestras necesidades y nuestros conocimientos. Por ejemplo, si eres un usuario ya un poco experimentado en Linux, el mejor sistema que podemos elegir es Mint. Esta es una de las mejores distros, y una excelente alternativa a Ubuntu mucho más ligera. Por otro lado, si lo que buscas es algo fácil y sin complicaciones, parecido a Windows, entonces debes optar por Zorin OS. Un sistema muy optimizado y amigable, una perfecta puerta de entrada para los usuarios que no han usado antes Linux.
Y, finalmente, podemos elegir ChromeOS Flex cuando busquemos un sistema operativo enfocado 100% a web. Sobre todo cuando dependemos del ecosistema de Google y no vamos a depender de aplicaciones convencionales.


