Samsung tiene serios problemas, por lo que según se informa estaría preparando un recorte de hasta el 30% en la producción de sus smartphones durante el cuarto trimestre de 2026, y el motivo apunta a un problema que conocemos demasiado bien en el sector de PC, portátiles y consolas: el precio de la memoria. Puedes vender muchos teléfonos, pero si los componentes se comen el margen, las cuentas empiezan a perder su atractivo. Según una exclusiva de MoneyToday, la compañía ya habría pedido a sus proveedores que reduzcan las entregas, lo que evidencia el problema más inminente.
La información procede de varias fuentes del sector tecnológico, no de un anuncio oficial de Samsung, pero concuerda con el aviso que se dio el mes pasado. Aun así, dibuja un escenario bastante complicado para su división móvil: fabricar los Galaxy sale cada vez más caro y la demanda de memoria para IA estaría contribuyendo a ello.
Samsung reduce la producción y las entregas de smartphones entre un 20% y un 30%
Según el medio surcoreano, la división Mobile eXperience (MX) habría solicitado a sus colaboradores un recorte del 20% al 30% en el suministro de productos. El resultado sería una reducción de hasta el 30% en la producción de smartphones durante el último trimestre del año.
Para ponerlo en contexto, MoneyToday recoge una previsión de IDC de 59 millones de unidades para el tercer trimestre y 52 millones para el cuarto, lo que suponía una caída cercana al 12%, por lo que el ajuste descrito por sus fuentes sería más acusado.
También hay un componente estacional, es decir, temporal. Samsung suele reservar sus grandes novedades Galaxy para principios de año y algunos compradores esperan a esa renovación. Sin embargo, la noticia apunta al deterioro de los márgenes como otro factor detrás de este movimiento, así que no es algo pasajero precisamente.
La memoria de 12 GB habría subido un 175% en un año
Aquí llega el dato que explica buena parte del problema y que las fuentes enlazan, aunque ya las traímos a la palestra esta misma semana. Las cifras provienen del informe de TrendForce, donde la LPDDR5X de 12 GB para smartphones alcanzó un precio de 145 a 146 dólares durante el segundo trimestre, un 175% más que un año antes. Para el tercero se esperaba otra subida de aproximadamente el 20%, hasta unos 180 dólares.
Las fuentes vinculan este encarecimiento con la fuerte demanda de memoria de la industria de la IA. Otra fuente anónima del sector resume sus consecuencias con una afirmación contundente: por la subida de la memoria y los semiconductores, vender smartphones Samsung ya no dejaría beneficio. O lo que es igual, fabricar smartphones actualmente le está haciendo perder dinero a Samsung, de ahí el hecho de que si reduce la producción terminaría por eliminar stock de sus Galaxy, y seguramente, a un próximo aumento de precios.
Y aquí está la paradoja para Samsung: la memoria que vende puede convertirse en una carga para los dispositivos que fabrica, porque, aunque desde fuera parece contradictorio, cada negocio tiene sus propias cuentas dentro de sus divisiones.
Para el comprador, sobre todo de los inminentes Galaxy S27 Ultra y Pro, queda una incógnita: cómo absorberá Samsung estos costes en sus próximos smartphones, porque parece que tras su presentación podría darse el caso de que los precios se disparen.
