Noctua publicó este fin de semana una explicación técnica para responder a una pregunta recurrente entre los entusiastas del hardware: por qué las versiones de color negro de sus ventiladores tardan meses, e incluso años, en llegar al mercado. Nos estamos refiriendo a los ventiladores Noctua chromax.black, los cuales dejan atrás ese poco estético, pero ya característico color de la marca, por un más sobrio y elegante color negro. Y la compañía austriaca indica que cambiar del clásico color beige y marrón a negro no es tan fácil como simplemente pintarlo. Para que estos ventiladores siguen siendo de alta precisión implica rehacerlos y validar parte del proceso de fabricación.
La compañía compara el proceso con modificar el color de una pieza de fibra de carbono de un Fórmula 1. Y sí, si no eres un amante de la Fórmula 1, la pintura influye mucho, ya que añade peso. Y esto en un ventilador implica tener esa misma desventaja que termina derivando en afectar tanto la resistencia como a la aerodinámica. En el caso de Noctua, el problema está en que sus ventiladores más avanzados se fabrican mediante moldeo por inyección, un proceso en el que el plástico fundido se introduce en un molde de acero y debe enfriarse con una precisión extrema. Variables como la presión, el flujo del material, la temperatura y el tiempo de enfriamiento tienen que estar perfectamente ajustados para que el producto final mantenga sus dimensiones y propiedades mecánicas.
Noctua centra su enfoque en los ventiladores NF-A12x25, NF-A12x25 G2 y NF-A14x25 G2 de color negro
En estos ventiladores de Noctua se utiliza el polímero Sterrox LCP y se trabaja con holguras mínimas entre las aspas y el marco. Noctua habla de solo 0,5 mm en ventiladores de 120 mm y 0,7 mm en los de 140 mm, cifras que reducen las fugas de aire entre el impulsor y el marco, mejorando el rendimiento de la contrapresión estática, por ejemplo en radiadores o disipadores.
El problema es que añadir pigmentos al material no es neutro. Los pigmentos negros, normalmente basados en negro de carbón, tienen partículas mucho más pequeñas y una superficie total mayor que los pigmentos beige o marrones de óxidos metálicos. Esto altera el comportamiento del polímero durante el moldeo: cambia la viscosidad, la absorción térmica y la cristalización del material.
En un ventilador convencional, con tolerancias más amplias, estas diferencias pueden ser asumibles. En un ventilador Noctua de gama alta, donde desviarse una o dos décimas de milímetro ya puede suponer un problema, el cambio obliga a reajustar moldes, parámetros de fabricación y validaciones.
Por eso Noctua no fabrica simultáneamente los moldes de las versiones clásicas y las negras. Primero estabiliza la producción de los modelos beige y marrón. Tras ello, aprende de las iteraciones iniciales y sólo después inicia el desarrollo del utillaje para las versiones chromax.black. Según la compañía, hacerlo todo al mismo tiempo elevaría demasiado el coste de fabricación como el riesgo. Y es que si el comportamiento del material cambia lo suficiente, puede ser necesario modificar el molde de forma importante o incluso rehacerlo desde cero.
Los ventiladores de color negro son sometidos a nuevas pruebas de validación
Noctua asegura que sus ventiladores pasan pruebas prolongadas de alta temperatura para garantizar que mantendrán su rendimiento durante años, más allá incluso de su garantía de seis años. Solo este test puede llevar varios meses de pruebas, y debe repetirse para la versión negra. En condiciones ideales, esto ya introduce un retraso mínimo de unos seis meses respecto al modelo original. Si hay que ajustar moldes o repetir pruebas, el plazo puede acercarse o superar los doce meses. De ahí que ahora la compañía que ofrece modelos de color negro, estos tarden mucho más en llegar.
El caso actual es el del Noctua NF-A12x25 G2 chromax.black. Noctua afirma estar preparando su lanzamiento en torno a 10 meses después de la versión clásica. Esto ayuda a entender por qué la espera ha sido aún mayor en otras generaciones. La primera versión del NF-A12x25 chromax.black tardó unos tres años en llegar tras el modelo original. Noctua atribuye ese retraso excepcional no solo a los desafíos técnicos del moldeo y la validación, sino también a la pandemia, la falta de materiales, la fuerte demanda y los problemas logísticos globales.
A final de cuentas, los usuarios que querían ventiladores de muy alto rendimiento, en un color «normal», ahora han visto como Noctua es una opción. Esto ha sido tras años de priorizar la estabilidad, el rendimiento acústico y la longevidad frente a un lanzamiento rápido. Es por ello que la propia hoja de ruta de la compañía advierte que sus fechas estimadas de lanzamiento pueden variar por I+D, ajustes finales, capacidad de fabricación o coordinación con otros proyectos. Y es que Noctua prefiere retrasar sus productos antes que lanzarlos sin cumplir sus estándares internos.
