Todo sube de precio, hasta el software, y es que Microsoft habría aplicado una importante subida al precio de las licencias OEM de Windows que pagan los fabricantes de ordenadores. Si ya de por sí la industria de la informática está en el peor momento de su vida, ahora el sistema operativo también añadirá un sobrecoste adicional al coste de un ordenador de sobremesa preensamblado o a la gran mayoría de ordenadores portátiles.
La subida de precio del software, por muy baja que sea, ya se suma a una interminable lista de componentes que han subido de precio. No solo la RAM y SSD, también han subido de precio las CPU, placas base, sistemas de refrigeración por aire o agua, e incluso las fuentes de alimentación. Ya que se han encarecido ciertos componentes o materiales ligados a la construcción de estos componentes como. Desde los gases nobles hasta el cobre, todo ha subido de precio. Esto ha hecho que los fabricantes de equipos estén recortando en hardware para intentar arañar cualquier venta. Esfuerzos que ahora soportarán el peso de una subida en el coste del software.
Microsoft habría subido el precio entre un 7 y un 10% de las licencias OEM de Windows
Según un directivo de una marca de PC citado por Economic Daily News, Microsoft revisa anualmente el coste de las licencias OEM de Windows. Ahora bien, históricamente estos ajustes se habían mantenido en porcentajes relativamente contenidos. La diferencia en 2026 estaría en su magnitud. Desde el pasado mes de julio, el incremento medio habría alcanzado ese rango del 7 al 10%, convirtiéndose en una subida especialmente elevada respecto a los años anteriores.
Además, Microsoft no cobraría exactamente lo mismo por una licencia de Windows en todos los ordenadores. Según las fuentes de la industria, las tarifas OEM están parcialmente segmentadas en función de la categoría del procesador. Un portátil equipado con un procesador de gama alta puede soportar una licencia más cara que un modelo básico, por lo que tanto el coste absoluto de Windows como el impacto de la subida pueden variar entre configuraciones. El informe taiwanés utiliza como ejemplo las diferencias entre equipos con procesadores Core i3, Core i5 y Core i7.
La información tiene además una confirmación indirecta bastante relevante. Framework reconoció oficialmente el pasado 22 de julio que había aumentado el coste de sus licencias de Windows, aunque no indicó ningún porcentaje. La compañía explicó que los precios actualizados de sus Framework Laptop 13 Pro y placas base ya reflejaban conjuntamente un próximo aumento del precio de algunas CPU Intel Core Ultra Series 3, el mayor coste de las licencias de Windows y los incrementos de precio en memoria, almacenamiento y otros componentes de silicio.
Los PC podrían seguir subiendo de precio, y Windows es solo una parte del problema
Los fabricantes ya estarían trasladando este aumento de precio de la licencia Windows al precio de sus ordenadores. Sin embargo, el efecto queda parcialmente oculto porque llega al mismo tiempo que aumentos de precio mucho mayores en otros componentes. Sin ir más lejos, las GPU han comenzado a repuntar los precios tras la subida del coste ligado al propio chip gráfico y a la memoria VRAM. Por no hablar de la RAM y SSD que aumentan de precio a medida que el stock actual va siendo reemplazado por componentes que ya han sido más costosos de fabricar.
En Taiwán, el informe apunta a que los precios finales de los PC podrían aumentar aproximadamente en otro 5% durante el tercer trimestre de 2026. Esa cifra no debe confundirse con la subida de precio Windows. Ese 5% corresponde al incremento previsto para el precio completo de determinados ordenadores, como consecuencia del conjunto de costes. ASUS había indicado además que algunos de sus productos en Taiwán ya acumulaban hasta mayo incrementos cercanos al 30% frente al cuarto trimestre de 2025, mientras que esperaba nuevos ajustes de un solo dígito durante el trimestre actual.
De esta forma, la subida de precio de Windows, por muy pequeña que sea, seguirá poniendo más trabas a la industria de la informática. Ya no solo comprar un PC es más caro que nunca, sino que esos altos precios ahora están ligados a un hardware menos potente. Por lo que, respecto a 2025, ahora pagas más y obtienes menos.
