Microsoft pone a dieta Windows 11: necesita menos memoria y conserva hasta 2 GB más de datos en RAM

Microsoft está ajustando Windows 11 para que los equipos con 8 GB de RAM tengan algo más de margen en PC y portátiles de gama baja. Por ello, la compañía combina una reducción del consumo de memoria, de lo que ya hablamos hace días, con cambios que permiten mantener hasta 2 GB más de datos activos en RAM. Sobre el papel puede parecer contradictorio: ¿consume menos, pero guarda más? Precisamente ahí está la gracia, en necesitar menos espacio para hacer el mismo trabajo.

Esto amplía las mejoras de respuesta y multitarea que ya comentamos. Para entender su utilidad, piensa en algo habitual: tienes el navegador, un documento y varias aplicaciones abiertas, vuelves a una que llevabas un rato sin tocar y toca esperar. Recuperar datos del almacenamiento es más lento que tenerlos disponibles en RAM, y esas esperas son las que nos interesan aquí.

Windows 11 reduce el consumo y aprovecha mejor la memoria disponible

Microsoft ha retocado la compresión y la paginación específicamente para los PC con 8 GB. El objetivo es conservar más información en memoria antes de enviarla al almacenamiento. Los 2 GB adicionales se refieren a datos que pueden permanecer en RAM, no a una ampliación de su capacidad física.

Por otro lado, la compañía cifra en hasta 900 MB menos el crecimiento de memoria comprometida durante su prueba de multitarea. De ese ahorro, 360 MB corresponden a Word, Excel, PowerPoint y Outlook.

Conviene separar ambos conceptos. La memoria comprometida representa memoria que el sistema se ha comprometido a respaldar con RAM o con el archivo de paginación. Por tanto, esos 900 MB no equivalen automáticamente a 900 MB de RAM física libre, ni se pueden sumar a los 2 GB anteriores como si fueran un único ahorro.

También hay recortes fáciles de entender: Widgets solo se carga cuando lo abres en equipos con 8 GB o menos, evitando unos 200 MB de memoria comprometida mientras permanece cerrado.

Menos cargas innecesarias para dejar espacio a tus aplicaciones

Aquí importa tanto cuánto ocupa un programa, o aplicación, como cuándo necesita ocuparlo. Si un componente permanece cargado sin que lo utilices, comparte recursos con las aplicaciones que sí tienes delante. Reducir esa carga deja más margen cuando empiezas a abrir cosas.

Además, ver mucha RAM ocupada no demuestra por sí solo que falte memoria, es más bien un síntoma de mejor optimización del SO. Windows mantiene datos en caché que puede reutilizar o liberar cuando otra aplicación los necesita. Lo relevante para el usuario es si cambiar de ventana sigue siendo fluido o aparecen esperas constantes, si se logra más rendimiento general y en juegos, ahí está la clave, algo por demostrar tras los cambios introducidos.

Además, y por si fuera poco, Pavan Davuluri confirma que Microsoft también prepara motores web compartidos entre Search y Widgets, y entre OneDrive y Fotos. Estos cambios llegarán más adelante. Sea como fuere, las mejoras actuales requieren Windows 11 26H2, build 26300.9818 o posterior, junto con las aplicaciones actualizadas.

Necesitar menos memoria no supone rebajar los requisitos mínimos oficiales, pero sí aprovechar mejor el equipo que ya tienes, y por lo tanto, que Windows 11 necesite menos RAM para funcionar pero conserve más datos en ella es algo que es de celebrar, y el mejor ejemplo lo tenemos en macOS o Linux, que tienen esto por bandera, y lógicamente, ahí nadie se queja por las obvias virtudes.

Microsoft pone a dieta Windows 11: necesita menos memoria y conserva hasta 2 GB más de datos en RAM