Ayer saltaban las alarmas, y es que Valve aumentó el precio de su Steam Deck OLED hasta los 919 euros, y ahora la gran duda es qué pasará con la Steam Machine. Esto añade un nuevo problema al problema ya inicial de la Steam Machine. El problema inicial era un retraso debido a la escasez de memoria RAM. Pero el tiempo ha ido avanzado y ahora el problema es mucho más grave. La escasez no solo se mantiene, sino que también ha derivado en aumentar radicalmente el precio de la RAM. Además de que ahora los SSD también están duplicando su precio. Es decir, cualquier estrategia de lanzamiento que tuviera Valve ha sido desmantelada en varias ocasiones.
Esta situación deja a la Steam Machine en una posición muy delicada. Sobre el papel, el dispositivo tiene sentido. No deja de ser un PC compacto con SteamOS, pensado para el salón, más potente que una Steam Deck y con una experiencia mucho más cercana a la de una consola. En su interior cuenta con una CPU con 6 núcleos AMD Zen 4, una GPU semipersonalizada basada en la arquitectura RDNA 3 con 1.792 Stream Processors junto a 8 GB de memoria VRAM GDDR6. El sistema se completa con 16 GB de memoria RAM, SSD de 512 GB o 2 TB de capacidad, DisplayPort, HDMI, puertos USB y Wi-Fi 6E y Bluetooth. Valve apunta a una experiencia de juego 4K a 60 FPS con escalado AMD FSR en juegos como Cyberpunk 2077.
La Steam Machine sigue teniendo sentido, si llega a un precio lógico, que es lo que ha perdido la Steam Deck OLED
La Steam Machine tenía mucho sentido si llegaba a un precio más bajo, e incluso similar, a un ordenador convencional con Windows. A fin de cuentas, esa posible diferencia estaría justificada debido a la miniaturización del PC. Por no hablar de tener un sistema operativo mucho más limpio y optimizado para gaming como SteamOS. Y es que en los últimos meses Linux ha notado un gran impulso de la industria del gaming. Aunque claro, a cualquier PC Windows se le puede instalar SteamOS o una distribución Linux.
Ahora esta historia es completamente distinta, pues ha pasado medio año desde que se anunciara. Tiempo más que suficiente como para que ahora no solo los ordenadores sean mucho más costosos, sino también las consolas. Y es que ahora las consolas valen más que cuando se lanzaron hace más de 5 años, y eso cambia notablemente el panorama actual. Y más aún cuando parece que Valve no parece estar en posición de venderla como una consola tradicional. Es decir, subvencionada. Dicho de otra forma, vendiendo a pérdida el hardware compensando esta pérdida de ingresos con el software. Las comisiones de la compra de juegos y microtransacciones por medio de Steam.
Lo más importante llega en base a las últimas filtraciones. Una tienda checa había fijado de forma oculta los precios de la Steam Machine. Hablaba de 950 dólares para los 512 GB de capacidad y 1.070 dólares para el de 2 TB hace 2 meses. Pero ahora estamos hablando de prácticamente los precios en los que se mueve la nueva Steam Deck OLED pese a que la consola portátil tenga menos memoria.
Hablaríamos de que incluso sería más cara que la Steam Deck OLED y actual precio
En el mejor de los casos, la Steam Deck OLED vale 779 euros con el mismo SSD de 512 GB de capacidad de la Steam Machine más básica. Ahora bien, esta Steam Machine incorpora una gráfica dedicada que aumenta exponencialmente el precio, al igual que sus 8 GB de VRAM. Esto al menos nos hace pensar que la Steam Machine, en su versión más básica, pueda rondar, fácilmente, un precio en torno a los 1.099 a 1.299 euros. Ya la versión con 2 TB de capacidad podría ver su precio incrementado hasta la barrera de los 1.299 euros hacia delante. O al menos es lo que queremos pensar dentro de la lógica.
Como contexto, un PC gaming Windows con una CPU de 6 núcleos, 32 GB de RAM, SSD de 1 TB y una GPU algo más potente, como la GeForce RTX 5060 con 8 GB, ronda los 1.000 a 1.100 euros (dependiendo de la CPU). Y claro, abaratando ciertos componentes como placa base, fuente o caja para ajustarlo todo. En un contexto actual, si la Steam Machine ronda ese precio, no sería catastrófico. Pero el precedente que deja la Steam Deck OLED es bastante negativo.
Si Valve sigue sin anunciar el lanzamiento, es porque ni ellos mismos saben qué hacer. Así que será interesante saber qué postura tomará la compañía: o un precio alto que poca gente quiera asumir, o un precio más accesible recayendo en los ingresos de Steam el éxito del proyecto. Recordando que la Steam Machine ya fracasó hace más de una década.
