Las impresoras 3D se utilizan para poder hacer realidad un diseño 3D que hemos hecho o nos hemos descargado. Aquí puedes imprimir lo que quieras, desde una figura hasta un arma. Hablando de esto último, las armas de fuego impresas en 3D han sido prohibidas en varios países y en España desmantelaron el primer taller clandestino tras una investigación de la Policía Nacional y la Agencia Tributaria. A pesar de que las armas de fuego están prohibidas en muchos sitios, ahora tenemos una IA llamada GatGPT que ha conseguido crear la primera pistola funcional impresa en 3D de esta forma.
Las armas de fuego impresas en 3D no pueden competir contra las armas de fuego reales creadas con aleaciones de metales, pues estas tienen una durabilidad y fiabilidad mucho mayores. Mientras que un arma de fuego normal puede durar miles y miles de disparos sin llegar a degradarse mucho, las armas impresas en 3D apenas aguantan unos pocos disparos o incluso solo uno, como es el caso de la pistola Liberator.
GatGPT: una inteligencia artificial diseña una pistola funcional impresa en 3D por primera vez
Cody Wilson es el creador de la Liberator, una de las primeras pistolas funcionales creadas mediante impresión 3D en 2013 y 13 años después, vemos que vuelve a la carga. Este activista estadounidense defensor del derecho de portar armas ha presentado la WASP, siendo esta la primera arma de fuego del mundo creada mediante una IA e impresa en 3D.
Respecto a la IA, Wilson hace uso de un modelo especializado llamado GatGPT, el cual puede crear diseños de armas siguiendo prompts escritos en lenguaje natural. Según él, lo impresionante no es la pistola, sino más bien la IA que se entrenó usando la biblioteca de archivos digitales de DEFCAD, uno de los mayores repositorios de diseños de armas para impresión 3D. La herramienta permite interactuar mediante conversaciones, consultar información sobre componentes y generar propuestas de diseño sin necesidad de utilizar directamente programas tradicionales de ingeniería.
La pistola creada se llama WASP: tiene una carcasa de plástico impresa en 3D y un cañón metálico, pero es poco ergonómica
La WASP presenta un diseño bastante rudimentario, con una estructura principalmente de plástico, un cañón metálico y una empuñadura de formas poco convencionales. Su aspecto recuerda a la Liberator, aunque incorpora características generadas por IA que han despertado críticas entre especialistas. A pesar de su apariencia, la pistola puede disparar munición real y carece de número de serie, lo que la sitúa dentro de la categoría estadounidense de las denominadas «ghost guns» o armas fantasma.
Varios expertos han cuestionado la calidad del diseño generado por la inteligencia artificial. Entre los problemas identificados destacan una empuñadura poco ergonómica, elementos de puntería aparentemente inútiles y un guardamonte incompleto que deja el gatillo expuesto. En una demostración presenciada por un periodista en Austin, Texas, el arma consiguió efectuar disparos reales, aunque también presentó problemas de funcionamiento. El primer intento falló, mientras que los dos siguientes disparos tuvieron éxito. Estas pruebas confirmaron que el prototipo podía disparar, pero también dejaron dudas sobre su fiabilidad y seguridad.
Sin embargo, Wilson considera que estas limitaciones son temporales y que GatGPT mejorará conforme incorpore más información y reciba nuevas interacciones de sus usuarios. Su objetivo no es fabricar únicamente una pistola, sino desarrollar una inteligencia artificial capaz de generar múltiples diseños de armas de fuego, acelerando considerablemente su desarrollo.
