El hardware sigue sin dar tregua: las GPU alcanzan las 45 semanas de espera y los condensadores llegan a 38, ¿estallará la crisis en 2027?

El suministro de hardware sigue sin levantar cabeza y, de hecho, va a peor. La última radiografía de TrendForce muestra plazos de entrega de hasta 45 semanas para las GPU de IA, 50 semanas para los HDD y 56 semanas para los sustratos ABF, es decir, todo el suministro se atrasa. Los condensadores también empeoran y la DRAM ofrece un pequeño respiro, aunque sigue lejos de recuperar la normalidad, o lo que es igual, con semejante panorama, asegurar componentes para 2027 ya se está convirtiendo en una prioridad para los fabricantes.

Y es que el problema va bastante más allá de conseguir un acelerador de NVIDIA. Para montar un servidor necesitas procesadores, memoria, almacenamiento y componentes electrónicos. Basta con que uno de ellos no llegue para que el resto tenga que esperar.

Las GPU para IA empeoran, mientras las CPU siguen bajo presión: el suministro se atrasa

Según los datos de TrendForce, las GPU para IA pasan de 30 a 40 hasta 30 a 45 semanas de entrega: el máximo aumenta cinco semanas respecto a la semana anterior. Además, su situación pasa de equilibrada a un suministro que empieza a tensionarse.

TrendForce vincula este escenario con la transición de NVIDIA y otros proveedores hacia nuevas plataformas durante el cuarto trimestre de 2026. Rubin podría encontrar limitaciones por la falta de componentes, mientras el suministro disponible se destinaría prioritariamente a los grandes proveedores de servicios en la nube. Los clientes empresariales seguirían dependiendo principalmente de las plataformas actuales.

Las CPU tampoco están para tirar cohetes, de hecho, empeoran, y dado que el suministro se está desviando desde las consolas, PC y portátiles a la IA, las cosas no pintan bien para nosotros como jugadores. La inferencia de IA impulsa su demanda y el suministro de procesadores x86 para servidores continúa limitado. Los proveedores recurrirían a asignaciones de disponibilidad entre clientes, una situación que abre oportunidades para las CPU basadas en Arm.

Estas referencias describen un mercado con oferta y demanda equilibradas; no son los plazos de la semana anterior.

La DRAM mejora, pero los HDD y los sustratos siguen atascados

La DRAM baja de 20 a 19 semanas, aunque la mejora depende de la capacidad. Los módulos RDIMM de 96 y 128 GB acortan sus plazos, mientras los de 32 y 64 GB mantienen restricciones severas. Por tanto, esa pequeña bajada no significa que sobre memoria para servidores.

Los SSD empresariales mantienen las 16 semanas. TrendForce señala que una demanda más débil en China, causada por la escasez de GPU, podría favorecer una mejora hacia 2027, pero todavía no se refleja en las entregas.

Peor están los HDD, con 50 semanas. Los fabricantes estudian ampliar capacidad mediante tecnologías HAMR y PMR/SMR, pero esas aportaciones no se materializarían hasta finales de 2027 o 2028. Los sustratos ABF alcanzan 48–56 semanas: la demanda supera la ampliación de capacidad y los grandes clientes absorben prioritariamente la disponibilidad, complicando las compras del resto.

Los condensadores MLCC suben de 35 a 38 semanas. Fabricantes y ensambladores intentan asegurar suministro para 2027, ampliando los acuerdos a proveedores taiwaneses y chinos. Esa contratación sostiene el impulso del mercado.

La tabla no demuestra que en 2027 vaya a estallar una crisis generalizada, ni permite trasladar estos plazos directamente a las tarjetas gráficas gaming o a la RAM de tu PC. Sí muestra algo preocupante: varios componentes esenciales llegan a 2027 con restricciones, capacidad comprometida y soluciones que tardarán en aparecer. El margen para absorber nuevos problemas parece reducido.

El hardware sigue sin dar tregua: las GPU alcanzan las 45 semanas de espera y los condensadores llegan a 38, ¿estallará la crisis en 2027?