CXMT, el mayor fabricante de memoria DRAM de China, ha protagonizado uno de los estrenos bursátiles más espectaculares de los últimos años. Las acciones de ChangXin Memory Technologies comenzaron a cotizar hoy lunes, 27 de julio, en el mercado STAR de la Bolsa de Shanghái a un precio de 8,66 yuanes (1,12 euros), pero llegaron a superar temporalmente los 7,14 euros y cerraron alrededor de 6,36 euros. Esto representa una revalorización aproximada del 466% durante su primera sesión, después de haber alcanzado un máximo cercano al 535%.
El cierre elevó la capitalización de CXMT hasta unos 3,3 billones de yuanes, equivalentes a unos 488.000 millones de dólares. De esta forma, la compañía se convirtió inmediatamente en la empresa con mayor valoración entre las cotizadas en la China continental, superando al Industrial and Commercial Bank of China. Su salida a bolsa también permitió recaudar 57.920 millones de yuanes, alrededor de 8.600 millones de dólares, convirtiéndose en la mayor OPV realizada en Asia durante 2026.
CXMT pasa de fabricante emergente de memoria DRAM a gigante bursátil
La expectación por la operación ya era enorme antes de que comenzara la cotización. La parte destinada a inversores minoristas recibió solicitudes por más de 200 veces el número de acciones disponibles, mientras que unos 9,4 millones de cuentas participaron en el proceso. Sin embargo, solo alrededor del 6,73% de las acciones de CXMT quedaron inicialmente disponibles para negociación. Un reducido capital flotante que también ayudó a amplificar la subida al existir mucha demanda para una cantidad limitada de títulos.
El interés no se debe únicamente a la especulación bursátil. CXMT ya es el cuarto mayor fabricante de DRAM del mundo por ingresos. Está únicamente por detrás de Samsung, SK hynix y Micron. TrendForce le atribuyó una cuota aproximada del 7,6% durante el primer trimestre de 2026. Todo ello mientras que los tres grandes fabricantes tradicionales conservaron conjuntamente cerca del 89,7% del mercado. La distancia sigue siendo considerable, pero CXMT ha dejado de ser un actor marginal dentro de la industria. Se espera que cierre 2026 igualando en producción de memoria a Micron.
La empresa también ha aprovechado la actual subida del precio de las memorias. Durante el primer trimestre de 2026 habría generado unos ingresos cercanos a los 7.500 millones de dólares y un beneficio aproximado de 3.660 millones. Todo ello después de varios años marcados por las fuertes inversiones y las pérdidas por tirar los precios de la RAM. El crecimiento de la demanda de DDR5 para servidores, ordenadores y centros de datos dedicados a inteligencia artificial ha mejorado tanto sus volúmenes de venta como el precio medio de sus productos. Ahora no interesa una guerra, sino ganar todo el dinero que puedan para reinvertirlo, ganar relevancia, y será ahí cuando veamos a China iniciando una nueva guerra de precios.
El dinero irá destinado a más fábricas para la producción de memoria DDR5 y HBM
Una parte importante del capital recaudado será utilizada para ampliar las fábricas de memoria de CXMT. A ello se le suma actualizar sus procesos de fabricación y acelerar el desarrollo de memorias más avanzadas como la DDR6 y HBM. La compañía podría alcanzar una capacidad aproximada de 350.000 obleas de 300 mm mensuales a finales de 2026. Muy cerca en torno a las 375.000 o 385.000 estimadas para Micron. Sus planes apuntan a elevar la producción hasta unas 500.000 obleas mensuales en 2028. Para tener un contexto, un volumen equivalente a cerca del 17% de la capacidad mundial de DRAM.
CXMT ya dispone de memoria DDR5 y LPDDR5X destinados a ordenadores, servidores y dispositivos móviles. Ahora bien, continúa retrasada en el segmento más rentable: la memoria HBM. La memoria HBM genera muchísimo más dinero al ser utilizada en aceleradoras de inteligencia artificial. Samsung, SK hynix y Micron llevan años fabricando memoria HBM en grandes volúmenes, mientras que la compañía china todavía necesita mejorar sus procesos, el rendimiento de las obleas y sus tecnologías de apilado y encapsulado avanzado. Las restricciones estadounidenses a la exportación de maquinaria también dificultan que pueda acceder a determinadas herramientas de ASML y otros proveedores occidentales.
Su expansión podría introducir un cuarto competidor de gran tamaño en un mercado históricamente controlado por tres empresas. A medio plazo, una mayor capacidad de CXMT podría presionar los precios de la DDR5 convencional y reducir la dependencia china de Samsung, SK hynix y Micron. Especialmente en servidores, ordenadores, smartphones y electrónica de consumo. Si todo progresa como se espera, CXMT hará mucho daño a futuro al trío conocido no solo por liderar la industria mundial de memoria, sino por pactar precios en beneficio propio. Y es que China fue uno de los culpables en forzar la transición a la memoria DDR5 tras devaluar la DDR4 a mínimos históricos.
