Comprar un PC premontado debería ahorrarnos el trabajo de montarlo, comprobar que todo está donde debe, y funciona como se espera, que para eso pagamos por recibirlo funcionando. El problema llega cuando quien lo monta se deja algo tan básico como la pasta térmica, instala encima una refrigeración líquida AIO y el equipo acaba en manos del cliente. Esto es precisamente lo que denuncia un usuario, cuyo Intel Core i7-12700K habría pasado tres años funcionando sin pasta térmica, hasta que retirar el bloque dejó el supuesto fallo de montaje a la vista, donde alcanzaba más de 100 ºC dicha CPU, y no murió.
¿Cómo es posible un fallo así? Pues pasan, y en una cadena de montaje, quien haya estado, sabe que en un momento de distracción puede pasar. El problema es que aquí no hablamos de ese caso, hablamos de un PC hecho a medida, donde este tipo de casos no deberían pasar.
Un Core i7-12700K sin pasta térmica, pero con refrigeración líquida de dos ventiladores, sobrevive de manera increíble
El caso lo ha compartido u/MohakAoki en Reddit, un foro donde están apareciendo casos increíbles últimamente y está en boca de todos, donde en dicha rama se explica que se trata de un equipo premontado utilizado en el estudio donde trabaja. En la fotografía publicada muestra el procesador y la base de cobre del bloque, aparentemente sin pasta térmica entre ambas superficies. Según su relato, llevaba tres años en esas condiciones, algo que desconocía hasta desmontar la refrigeración.
El dato que pone temperatura al asunto llega con una prueba de OCCT, durante la cual asegura haber visto la CPU alcanzar los 100 °C. Y aquí conviene precisar qué sabemos: esa es la lectura que comunica al realizar el test, no un registro que demuestre que el procesador haya trabajado a esa temperatura durante los tres años, aunque al ser un equipo para profesionales, es posible que el valor promedio esté cerca tras horas de uso.
Lo llamativo es que el equipo sí tenía una AIO con dos ventiladores, de modo que alguien instaló la refrigeración y, según denuncia el autor, omitió precisamente el material que mejora el contacto térmico con la CPU. Puedes montar un radiador, su bomba y sus ventiladores, pero descuidar ese punto compromete el trabajo de todo el conjunto.
¿Cómo ha podido seguir funcionando durante tres años?
Como sabemos, la pasta térmica rellena las pequeñas irregularidades entre el encapsulado metálico del procesador y la base del disipador. Sin ella sigue existiendo contacto entre ambas piezas, pero la transferencia de calor empeora, normalmente bastante, y más en un Core 12 por los problemas con el IHS que vimos en su momento.
Por tanto, funcionar sin pasta no equivale a funcionar sin refrigeración, aunque evidentemente tampoco significa que el montaje sea correcto. A esto se suman las protecciones del procesador, que han tenido que actuar de manera extrema. Como explica Intel, el control térmico puede reducir frecuencia y consumo para limitar la temperatura, con la correspondiente pérdida de rendimiento. Es una explicación coherente de cómo pudo mantenerse operativo, aunque este usuario no aporta un historial que permita saber cuánto rendimiento perdió o con qué frecuencia entraban esas protecciones.
Tampoco hay mediciones comparativas suficientes para cuantificar la mejora posterior ni pruebas de un daño permanente. Lo que deja este caso, si ocurrió como relata su autor, es una pregunta bastante incómoda para quien entregó el PC: ¿qué comprobaciones se hicieron antes de venderlo? ¿Cómo puede salir de un taller un procesador como un Core i7-12700K sin pasta térmica y nadie vio las temperaturas?
Porque instalar una refrigeración líquida y olvidarse de la pasta térmica es un fallo básico, y que el PC consiga arrancar no convierte ese montaje en un trabajo terminado. Como en todo, hay calidades y calidades, profesionales y “profesionales”, porque un error lo tiene cualquiera, pero que nadie lo detectase antes de entregarlo es grave, no hay discusión.
