XBOX ya asume que será complicado vender su Project Helix a un precio superior a los 1.000 dólares

Microsoft parece estar rebajando el tono alrededor de su próxima consola XBOX por ahora conocida como Project Helix. Tras meses en los que el futuro hardware de la marca se había descrito como una experiencia “muy premium” y de gama alta, las últimas declaraciones de Asha Sharma, la actual CEO de XBOX, apuntan a una visión más flexible. El problema ya no es solo crear la consola más potente posible, sino lograr que siga siendo comprable para una audiencia masiva. Sharma reconoce que el negocio del hardware atraviesa una situación de crisis por el encarecimiento de la memoria DRAM y NAND, hasta el punto de que resulta difícil imaginar a millones de jugadores gastando “miles de dólares” en una nueva generación de consolas.

La clave está en Project Helix, el nombre con el que se está identificando a la próxima XBOX. Microsoft ya había confirmado en 2025 una alianza estratégica de varios años con AMD para el desarrollo de chips personalizados en una familia de dispositivos que incluiría consolas, portátiles, ordenadores, nube y accesorios. Es decir, XBOX no estaría preparando simplemente una sucesora tradicional de Xbox Series X, sino una plataforma más amplia y menos atada a un único formato físico.

Sharma reitera que la XBOX Project Helix debería permitir disfrutar de los juegos de PC

Lo interesante es que Sharma no está negando la ambición a nivel de hardware de la Project Helix. Es más, ha reiterado que la consola debería permitir jugar a títulos de PC, mantener la retrocompatibilidad y ofrecer un rendimiento puntero. El matiz es que Microsoft admite ahora que queda “trabajo material” para que ese producto sea accesible para los jugadores que quieran comprarlo. Dicho de otra forma. XBOX quiere una consola potente, pero sabe que una consola con precio de PC gaming podría quedarse fuera del mercado masivo.

El contexto económico no ayuda. La presión sobre el precio memoria RAM, VRAM y almacenamiento SSD, está alterando los costes esperados de fabricación. Tanto Sharma como Matthew Ball, jefe de estrategia de Xbox, han hablado abiertamente de replantear Project Helix para que sea más asequible y flexible. Matthew incluso afirmó que Microsoft está “repensando todo lo posible” alrededor de Helix, aunque remarcando que sigue siendo una consola que la compañía está comprometida a lanzar. Y realmente esto pinta mal. Ya que la única forma de abaratar una consola es reduciendo su potencia. Por lo que se buscan soluciones

La interpretación es que la compañía está estudiando nuevos modelos de negocio para reducir la barrera de entrada. Entre las opciones que se mencionan o se intuyen están planes de financiación tipo Xbox All Access, bundles con Game Pass, acuerdos con fabricantes externos, más flexibilidad en almacenamiento, servicios en la nube, modelos con subsidio o incluso dispositivos Xbox fabricados por terceros al estilo de lo que ya se ha visto con la familia ROG Xbox Ally. Esa información salió a la luz como rumor como Project Helix Machine. Con ASUS o MSI como algunos de sus socios.

Por ahora la compañía guarda silencio en cuanto a una fecha de lanzamiento o especificaciones

Este nuevo anuncio supone un cambio importante frente a la etapa anterior. Cuando Sarah Bond habló de una experiencia “premium” y “muy alta gama”, muchos usuarios interpretaron que la próxima Xbox podría acercarse peligrosamente a los 1.000 dólares o más, sobre todo si realmente aspira a comportarse como una consola híbrida capaz de ejecutar juegos de Xbox y PC. Ahora, Sharma parece querer corregir esa percepción: la potencia seguirá siendo importante, pero no puede ser el único argumento si el precio deja fuera al jugador medio.

También está claro que la actual situación del mercado hace lógico pensar que la Project Helix cueste más de 1.000 dólares. Sin ir más lejos, el precio oficial actual de la Xbox Series X ronda los 700 euros. La PlayStation 5 Pro son 899 euros. Por lo que pensar en una consola de nueva generación superando los 1.000 euros parece incluso lógico. Y más sabiendo que incorporarán muchísima más memoria RAM, lo que podría ser incluso más costoso que el resto del hardware.

Según las filtraciones, la XBOX Project Helix tendría una CPU AMD Ryzen de 11 núcleos (6x Zen 6 + 8x Zen 6c). A esta se le sumará una potente GPU AMD Radeon basada en la arquitecta RDNA 5 con 4.352 Stream processors. Todo ello se acompañará, de al menos, 36 GB de memoria RAM GDDR7. Y no podía faltar una NPU para acelerar cargas de trabajo de IA con 110 TOPS de potencia.

XBOX ya asume que será complicado vender su Project Helix a un precio superior a los 1.000 dólares